
La vainilla es una especia formada por el fruto de algunas orquídeas. Su origen se debe a los españoles que dieron su nombre a este símbolo de perfección y lo dieron a conocer a toda Europa.
Adoptada rápidamente por la corte de los Reyes Católicos, el uso de la vainilla estuvo asociado primeramente al del chocolate en el ámbito de la medicina que reconocía las propiedades calmantes de estos dos productos.
Conocida también por su capacidad estimulante del sistema nervioso, se utilizaba en forma de aceite esencial o infusión contra la melancolía. Nutritiva, la vainilla es conocida sobre todo por su perfume azucarado e intenso.