
Esta sal marina, que se recoge artesanalmente en las salinas de Guérande (Loira Atlántico) siguiendo un método milenario, es famosa por su extrema concentración de sales minerales. Simplemente desecada, guarda todo su contenido en magnesio, calcio y otros oligoelementos.
El estrés, la contaminación y los hábitos de vida poco saludables contribuyen a disminuir los minerales esenciales de nuestro organismo. Y sin minerales, tenemos menos energía, la piel no puede rehidratarse y el proceso de envejecimiento cutáneo se acelera.
Las sales minerales procedentes del mar poseen una acción indispensable para nuestra salud, ya que son similares a las de nuestra piel y nuestro organismo. Gracias a su reducido tamaño, pueden penetrar en la epidermis y aportar todos sus beneficios.