
Las bayas salvajes son una familia de frutas. Incluyen todos los frutos carnosos que contienen semillas o pepitas dispersas por la pulpa y se encuentran en un entorno salvaje. Un ejemplo es la mora que se recoge en la naturaleza desde tiempos inmemoriales. Cuenta la leyenda que nació de la sangre derramada por los titanes al luchar contra los dioses, de ahí su nombre mitológico de "sangre de titanes".
Los griegos ya conocían las propiedades medicinales de las hojas y los frutos de las zarzas. Ricas en flavonoides y en tanino, son astringentes y contienen una gran cantidad de vitamina C. En cuanto a la leche de estas frutas, aporta propiedades hidratantes y nutritivas.