
Los orígenes de la pera, fruta del peral, se remontan al norte de Asia Central y al Oriente Medio de hace más de cuatro mil años. Hoy en día, crece de manera natural en todas las regiones templadas de Europa y de Asia Occidental.
Además del infinito y delicioso placer que nos ofrece generosamente, la pera también aporta ventajas nutricionales. Sus vitaminas y sales minerales se concentran en nuestra epidermis. Ricos en agentes hidratantes, los extractos naturales de néctar de pera contribuyen a suavizar e hidratar la piel.