
El pomelo se clasifica dentro de los cítricos. Su nombre procede del holandés y significa limón. Descubierto en las Antillas allá por el siglo XVI, el pomelo debe sus orígenes a un injerto de limón y citrus grandis de Asia.
Exportado a Florida por los españoles, se dio a conocer por la particularidad de poseer dos grandes virtudes:
En primer lugar, la piel de cítrico, llamada cáscara, mantiene su aroma gracias a su importante contenido en aceites esenciales aromáticos. Por esta razón, se suele utilizar habitualmente en la fabricación de perfumes.
En cuanto a la pulpa, contiene múltiples propiedades medicinales, energizantes, tonificantes, estimulantes, además de combatir la fatiga y el estrés.
El pomelo posee el mismo contenido de vitamina C que la naranja pero la mitad de azúcar