
El naranjo es originario de China. Transmitida por los persas a los árabes, la naranja amarga llegó por primera vez a Sicilia en el siglo XI y desde allí se extendió al resto de Europa. En el siglo XVI los navegantes portugueses descubrieron la naranja dulce en China y la llevaron a Europa. Su rotundo éxito llegó a excluir a la naranja amarga.
La flor y la hoja del naranjo amargo se componen de un aceite esencial. Las hojas poseen virtudes calmantes y relajantes. El fruto es rico en vitaminas como la vitamina C y las vitaminas del grupo B.
En las cortes reales las mujeres se rociaban con aceite esencial de azahar con la esperanza de conseguir los favores del rey. Más tarde dejó de considerarse herramienta de seducción para convertirse en símbolo del amor eterno.